Las pantallas LCD-TFT siguen siendo predominantes en la publicidad comercial debido a su alto brillo y capacidad de colores vibrantes. En espacios comerciales con iluminación intensa, como galerías, lograr una legibilidad óptima del contenido requiere seleccionar pantallas con niveles de brillo apropiados. Para entornos interiores, se recomienda un brillo de al menos 600 cd/m², necesitándose niveles superiores en áreas muy iluminadas.
Los videowalls, compuestos por pantallas LCD-TFT interconectadas, ofrecen soluciones publicitarias impactantes. Para minimizar interrupciones de marcos, los modelos sin bordes con márgenes de matriz mínimos son ideales para crear imágenes continuas.
Alternativamente, las pantallas de papel electrónico proporcionan opciones publicitarias energéticamente eficientes con apariencia similar al papel. Estas pantallas pueden producir una amplia gama de colores, mejorando el atractivo visual. Sin embargo, sus tasas de refresco limitadas las hacen más adecuadas para imágenes estáticas que para contenido de video dinámico.